¿Sabías que eres la obra maestra de Dios, creado con un propósito específico? No estás aquí por accidente. Cada persona tiene un llamado divino único. ¿Te has preguntado para qué te creó Dios? La respuesta podría estar más cerca de lo que piensas. ¿Qué disfrutas hacer naturalmente? ¿Dónde sientes compasión por otros? Ahí podría estar tu llamado esperando ser activado.