Reference

Cantares 2:15
Cantares

El enemigo nunca nos presenta la cadena directamente. Nos presenta la carnada. Cada vez que cedemos a la tentación, añadimos un eslabón más a una cadena que nosotros mismos estamos construyendo con nuestras propias decisiones. Santiago 1:14-15 nos recuerda que somos nosotros, con nuestros propios deseos, quienes tomamos la carnada. No son siempre las grandes amenazas las que destruyen una vida, sino las pequeñas concesiones repetidas, las zorras pequeñas que arruinan el viñado. La buena noticia es que Jesús puede romper cualquier cadena, sin importar cuántos eslabones tenga. Pero la libertad comienza con una decisión nuestra: soltar lo que hemos estado abrazando.